Confiado en el buen resultado general que obtuve con la Spitz CXM200A, el 11 de Julio compré una Enduro DXB200C.
Lo primero que hice fue quitar todos los plásticos y reapretar todos los pernos que encontré: El estanque suelto, los relojes sueltos, las telescópicas, la chapa de contacto, la máscara frontal, todo suelto, todo con pernos apretados a medio hilo. También aproveché de cambiar los espejos, puesto que los originales son muy malos (problema de las motos chinas en general): tienen una limitada visión, vibran demasiado y deforman la imagen.
Ya con el asiento afuera, vi que varios componentes electrónicos estaban "bailando" debajo del asiento. El flasher del intermitente estaba fuera de su posición, y ya había caído sobre el tubo de escape. Había comenzado a quemarse, así que me apuré en afirmar todo con amarras plásticas.
Así ya con mi proceso de re-armado comencé a utilizarla con confianza, hasta que, luego de una semana, se trabó el freno trasero. Sentí pesadísima la moto, con un fuerte olor a goma quemada, el disco de freno estaba negro, y tuve la mala ocurrencia de toparlo apenas con el guante: se quemaron enseguida. Tuve que desconectar el brazo que aplica la presión sobre el pistón de la bomba de freno para liberar todo el conjunto. Llamé a servicio técnico para informar del problema y así pedir que lo arreglaran por garantía. Pedí hora, que me confirmaron para un día miércoles en la mañana.
Mi idea era ir a que cambiaran la bomba de freno, caliper y disco, puesto que el disco de freno se había recalentado al punto de quedar negro. Accedieron a cambiar solamente el disco, pero la bomba sería reparada y el cáliper se mantendría. Aunque insistí, la respuesta fue que no tenían disponibilidad de repuestos. Aproveché la ocasión para hablar con el jefe de taller (Juan Manuel) y contarle de todo lo que encontré suelto en la moto. Él llamó al mecánico encargado del armado de esa moto, y pidió que yo le contara todo lo que había encontrado. El mecánico negó que la moto fuera así, que él revisaba todos los pernos que yo mencionaba. Así que no me quedó otra que empezar a describir los pernos: "¿cachai los pernos del estanque? son para dado 8mm. Los pernos de la horquilla, son 14. Los del panel de instrumentos son 8 y 10". Ante eso, tuvieron que comprometerse a ser más cuidadosos en lo sucesivo. Igual Juan Manuel me explicó -y excusó- que las motos vienen así de china, así que ellos van a tener que desarmar más para llegar a esos pernos que le mencioné.
Debí dejar la moto casi una semana para que cambiaran el disco y arreglaran la bomba, no obstante, haber solicitado "hora" para que me atendieran. Al retirarla, sentí que quedó frenando con poca fuerza, pero la explicación del jefe de taller fue que "hay que esperar que las pastillas se asienten al disco". No me convencía mucho la explicación, así lo hice saber, pero al no haber disponibilidad de repuestos no me quedaba otra que aceptar el trabajo como estaba.
Pasado una semana, nuevamente volvió a fallar el freno, pero esta vez no se trabó, sino que simplemente dejó de frenar. Aunque la frenada había quedado pobre, ahora simplemente no tenía freno trasero. Llamé nuevamente al taller para que esta vez si me respetaran el cambio solicitado, y además me atiendieran dentro de la mañana. Estuve desde las 9am esperando a que se desocuparan para cambiar todo el circuíto de freno. Recién a las 12hrs apareció de una bodega una bomba, cáliper y manguera nuevos para cambiar, pero no alcanzarían a tenerla hasta la tarde. "Se lo prometo" fue el compromiso de parte del mecánico a cargo.
Así pasaron uno, dos y tres días, hasta que me aburrí y fui con la clara intención de devolver la moto. "O la moto es muy mala, o los mecánicos son muy incompetentes" fueron mis palabras hacia el vendedor.
Hablé con Héctor Cáceres y le pedí que me devolviera la plata, puesto que sus mecánicos no fueron capaces de arreglar la moto, y considerando que la pana era grave, no estaba dispuesto a rodar nuevamente en esa moto. "Déjeme hablarlo con el dueño, a la tarde le tengo una respuesta".
Esa tarde efectivamente hubo respuesta: "el dueño dice que esta vez la moto quedará buena, y si le vuelve a fallar, le devuelve la plata". Por lo que me enteré después, los mecánicos no habían hecho nada en tres días.
Así que finalmente recibí mi moto, con un soporte adicional para sostener en ángulo la bomba de freno. Ahí me explicaron que esas motos vienen con un defecto de fábrica en que la bomba queda chueca respecto al émbolo que la acciona. La solución es desoldar y volver a fijar el soporte en ángulo para que el émbolo entre "en línea" con la bomba. O sea, están al tanto del problema, pero no lo resuelven con antelación, sino que esperan a que el cliente reclame.
Aunque medianamente satisfecho con la reparación, puesto que soldar y resoldar un chasis nunca ha sido de mi agrado (por la degradación en la resistencia del material), quise hablar con el dueño de Spitz.
Llamé 3 días seguidos a las oficinas centrales de Spitz en Estación Central. Pedí hablar con Carlos Colomer (el dueño), pero siempre estaba en reunión, así que finalmente dejé mi celular para que me devolviera el llamado.
El lunes antepasado recibí la llamada de C.Colomer. Luego del saludo de rigor, me permití exponerle lo decepcionante que resulta obtener servicio en su taller, y lo pésimo que trabajan sus mecánicos armadores. Él inmediatamente me interrumpió y me dijo "los cabros hacen lo que pueden, las motos son las malas".
YO: "insisto, creo que es problema de sus mecánicos".
CC: "no, si es verdad: lo chinos me mandaron unas muestras muy buenas, pero luego me enviaron motos de pésima calidad"
YO: "cómo me dice eso... ahora miro al patio de mi casa y Ud. me dice que mi moto es mala"
CC: "no, le digo: los chinos me engañaron, los chinos me metieron el dedo en la boca. Pero no se preocupe, que yo le recibo la moto en parte de pago por otra"
Yo estaba -y aún estoy- soprendido con tamaña declaración.
Ahí comenzamos a hablar de las nuevas Spitz que traerá. Serán de otra fábrica, ya no Xinling, tendrán incluso otro logo "para diferenciar las Spitz buenas de las malas".
La verdad es que sus palabras me quedaron dando vueltas en la mente. El dueño de Spitz me había reconocido que sus motos eran francamente malas, y yo con un cacho en mi casa.
No me quedaba otra que esperar que no me fallara, o que volviera a presentar un problema para devolverla. Así pasó una semana de meditación respecto a la moto, hasta que el lunes encontré que faltaba un perno de soporte de motor. Esta era la oportunidad para cobrar la palabra, así que inmediatamente llamé a Spitz y pedí devolver la moto.
La entregué el martes pasado, y recién hoy recibí el cheque de $574 mil por devolución.
Nuevamente conversé con Colomer sobre el asunto de sus motos. Insistí en que mucho tiene que ver el pobre armado, la post-venta y el soporte que su taller puedan brindar a sus motos. Él seguía excusándose en que los chinos lo habían estafado, pero tenía que vender igual sus motos para cumplir los compromisos financieros. Así que le comenté que ya varios amigos de Adach me han solicitado que les revise sus motos, que bastaba invertir un poco más en tiempo para dejarlas buenas, que basta poner una bujía NGK de mejor calidad (haciéndole ver que gastaría apenas mil pesos extras y obtendría un mejor resultado), y que es necesario que carburen correctamente los motores para que las motos funcionen bien. Ante eso, él recapacitó y se comprometió a pedirle a la gente de taller que sean más acuciosos en el armado de sus motos. En definitiva, le recomendé que gastara un poco más de plata en horas-hombre para el armado, que a la larga le significaría un ahorro en la post venta, y claramente una mejora en la pésima opinión que se está formando respecto a su marca.Tomó nota de todas mis recomendaciones, inclusive aquella donde pedí que tuvieran repuestos. Nuevamente me dijo que los chinos no le han enviado los embarques de piezas solicitado.
Le hice ver que Juan Manuel, el jefe de taller, es el único mecánico -realmente- bueno. El tipo es capaz de resolver los problemas que traen de fábrica las motos. Por ejemplo, recuerdo la falla en el marcador de bencina de la deportiva, que resolvió poniendo una resistencia para incrementar el rango de comparación de voltaje, o el freno de la enduro, que él determinó que la causa era la desviación con que viene la bomba. Me consta que cuando él ha visto una moto queda bien.
Lástima que el resto de la gente no esté comprometida con su trabajo, y que aún no comprendan que su negligencia podría costar, en cualquier momento, la vida de sus clientes.
Les cuento -además- que entre la conversación me dijo que está dispuesto a devolver el dinero a todo cliente que no se sienta plenamente satisfecho con la moto que haya adquirido.
Finalmente puedo contarles a ustedes mi experiencia con la Spitz Enduro de 200cc. Lamento no haber podido contarles todo esto antes, pero no podía arriesgarme a perder la posibilidad de recuperar mi dinero. Aunque tal recuperación no fue total, puesto que perdí -en un mes y medio- el gasto en patente, permiso de circulación y seguro. Fueron 73 mil pesos perdidos. *
Aunque insisto: una moto de baja calidad, sumado a un taller de armado mediocre dan como resultado una moto poco y nada fiable.
Seguiré con la "deportiva" CXM200A que ya le arreglé todo lo malo que traía. Se la había vendido a un familiar, y como afortunadamente no habíamos hecho transferencia, le devolví su dinero y yo recuperé mi moto. Después de todo lo expuesto, habría sido poco ético dejarlo a él con una Spitz.
* Actualizacion al 30/Ago/07: Acabo de recibir en devolución los $73 mil en efectivo de parte de Carlos Colomer. Me queda clarísimo que tiene una real intención de resarcir el problema.
lunes, agosto 27, 2007
"Los chinos me metieron el dedo en la boca" -Carlos Colomer
Publicadas por
Octavio Vasquez Reyes
a la/s
3:02 PM
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8 comentarios:
Estimado Amigo,
Lamento muchisimo lo que te pasó con la Enduro. Mejor Diablo conocido que por conocer dicen por ahí. La deportiva ya la conoces y le arreglaste todo lo que tenía. Quédate con esa por un tiempo hasta que puedas encontrar la que DEFINITIVAMENTE" va a ser tu moto. Tu Negrita!
Un Abrazo!!
recuerda la "China Negra" ya tiene nombre :)
por lo demas, triste que un dueño de empresa de esas excusas
Octavio francamente me llego muy de cerca tu experiencia y que de absolutamente anodadado, a medida que leia senti mucha impotencia. Jamas pense que algo así te habia pasado lo lamento mucho.
A su ves en mi opinión muy personal creo que tu comestiste un error, pecaste soberbio y te lo digo como critica constructiva, me explico, por que tu ya habias tenido una mala experiencia con una moto de la misma marca claro esta tu resolviste o gestionaste la correcciòn de los errores lo que no quita que la moto tenía problemas, me imagino llegaste a pensar que podias hacer lo mismo con esta.
My friend me llegó muy de cerca tu problema por que yo tb soy dueño de una moto China, que eventualmente podría quizas tener un problema parecido.
Un abrazo fuerte.
Un excelente artículo. Me parece que te has convertido en algo así como un ConsumerReports de las chinas...
Saludos,
d.
Juan:
La verdad es que me hubiera quedado con la moto, ya conocía la marca, y la compré a sabiendas de todas las desventajas que pudiera tener. Pero las palabras de Colomer me quedaron dando vueltas varios días. Por eso la devolví, prácticamente no hay otro motivo.
"Los chinos me metieron el dedo en la boca".
¿Qué harías tú si el dueño de la tienda donde compraste tu moto te dijera algo así?
¿y además tienes la oportunidad de devolverla?
Uf... que lata lo que te pasó. Una lástima por el tiempo y dinero perdidos, pero por lo menos el gerente tuvo la decencia de devolverte el dinero y aún más, de reconocer que las motos que trajo eran malas... cualquier otro más negociante y menos gente se hace el leso y te deja con el cachito.
Octavio mi correo es yerko.rojas@gmail.com, te agradeceé me ayudes en unos temistas sole la motor mira uqe tenia la plata en la mano cuando vi tu comentario sobre la cxm200 a, estoy reeeeeeevalando si realmente es lo que busco. saludos.
yerko
Octavio, ante que nada gracias por tu dedicación, hace tiempo que vengo siguiendo tus aventuras en la Spitz, que lo trasmites claramente y ademas en forma entretenida, estoy tentado de comprarme una CMX200, pero cada vez que pienzo que son chinas me arrepiento...
Despues de todas tus vivencias aun recomendarias que la comprara?
Mi correo es arquipato@hotmail.com
P.D.: Te deberían nombrar Gerente de SPITZ Chile y seguro que mejora la calidad y aumentan las ventas.
Saludos y sigue adelante
Patricio
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